Se apropia del subconsciente
Hoy como ayer soñé con la señora de mis sueños. En el transcurso de la mañana iba olvidando a retazos parte por parte los fragmentos de lo soñado y para el final del día solo sé que trataba de ella.
Como principie correctamente este fue pues el segundo sueño en dos días consecutivos. Este primero de la semana lo tenía bien claro y para evitar lo olvidase me levante de la cama caliente para anotar palabras clave que me sirvieran para reconstruirlo por si corría el peligro de ser extraviado en el teléfono celular y las palabras exactas fueron: tianguis, carta, profe ed fisica, carta (si, dos veces), fotos. Me recosté nuevamente como cualquiera hubiera hecho siendo las 6:30 am no teniendo algo mínimo que hacer a esa hora y con estos fríos que se han sentido estos pasados días.
Estúpidamente a 30 horas de haber vivido un momento mas de ella olvide que sucedió en ese lugar escondido de mi cerebro. Si, así fue, lo olvide aun con las notas pero no del todo.
Estaba en un tianguis cuando aparece una mujer de unos cuarenta y tantos con atuendo deportivo, cabello corto y rizado con la que intercambie algunas palabras. Parecía conocerme aunque no se de donde. Me alejo un poco de ella y tres instantes mas tarde pasa mi damita difusa y me observa con ojos de molestia sin decir nada, pasa directamente hasta la cuarentona para dejarle un sobre amarillo (no estoy bien seguro), y así como llegó se volvió a ir. Sabía que el sobre era para mi así que no tardo ni un pensamiento para reclamarlo. Fue obvio que nos conocía a ambos y sabia todo acerca de la relación cuando empezó a dar consejos y a advertir el tamaño y motivo de su molestia. Comencé a leer mi papel con ansias de novia de militar en tiempos de guerra. Ahora ya no sé que decía pero mencionaba "las fotos".
| Ilustración de una historieta corta, Little ego, de Giardino. |
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