El viento entre tú y yo
Discúlpame Cristina. Fuiste esa persona que supo lo peor de mí por confesión, viste lo peor de mí porque te lo mostré por confianza propia, fuiste la mejor, que siempre fuiste la mejor. Me amaste a pesar de todo, y esa fue la ultima frase que escuche de tu voz antes de mi huir: "Te amo, Ricardo".
Te perdí. Me disté todo, te di tanto como pude y desde siempre. Me enamoré de ti antes que tú de mí. Logre mi meta diez años después de tu abandono. No sé bien porqué lo hice. Te quería para siempre y te quería bien. Nunca me restringiste y yo quería tu control con tranquilidad y paciencia. La paz de tu voz y ese hueso de tu cadera. Verte soltando tu cabellera abundante, abrumadora, trágica y enredada siempre aunque aparentara ser tan lacia. Así como tú; aparentando ser tan simple y siendo tan compleja.
Compartir mi vida contigo durante esos tiempos, durante esas vacaciones. Te juro solemnemente que te amé, que te adoré como a nadie. Que estaba dispuesto pero fui cobarde, como esa canción tuya; "Hubo Valor"... y al mismo tiempo no. Solo que yo sí lo recuerdo. Continuo en esa fase de reconstrucción de mí que es interminable. Ya me conoces. Hasta la fecha y después de un sexenio completo, aun más que nadie.
Me cerré, para todos, para el absoluto, para nada, para poco y para la soledad que aunque no duele suele pesar, como si fuera una almohada de tres kilos de algodón sobre la nuca.
Tengo muchos recuerdos tuyos y el que más me pesa fue cuando te hallabas en esa alfombra de hotel, desnuda, después de un nosotros. Un nosotros para el que según después planificaríamos una amistad duradera, ¿recuerdas?. Fumando un cigarrillo en silencio, buscando la soledad conmigo en esa habitación. No sé qué querías. La melancolía se respiraba en el aire; grueso, pesado, casi irrespirable. Había una ventanilla pequeña sobre el piso por donde se filtraba el aire dirección a la calle. "Orión".
Nadie me quiso cuidar como tú, y es que como sabes soy una persona que requiere demasiados cuidados, en especial cuando el principal peligro es él mismo.
Me entendiste y supimos suficiente, no más no menos pero lo preciso.
Nadie hace jugo de sandía, solo tú. Nadie me habla de cine y de música como tú. Como tú hiciste, ya no estás. Muy bien. Con tus cualidades yo quedaba corto. Mejor cualquiera. Cualquiera mientras no sea yo. Soy un vicio, soy como lo gatos: a veces nada, a veces uñas, a veces respiros, a veces pelos molestos en la ropa que no se olvidan fácil. Y te fuiste, y te eché. Lo siento cariño. Quizá mi yo interior que me dice que no merezco ser feliz me jugó en contra contigo como consecuencia y víctima.
Cristina, te extraño. Cristina, no te quiero de vuelta. Porque sé que no soy necesario, no hago falta. No lo digo desde ningún punto de autolaceración, lo digo apreciando lo grande que tú eres.
Nunca me ha sabido tan deliciosa un agua mineral con twist de limón como contigo. Lo juro.
Tanto como te quiero buscar, tanto como no te quiero encontrar porque estoy seguro que estás bien ahí donde te encuentras. Intocable, apacible. Solo dime el nombre de tu pasión actual. Debe ser ella, estoy seguro que no es él. Principalmente porque investigarte no es complicado. Suponer el acierto se me da tan bien como parpadear y lo sabes.
Alguna vez, de vez en semestre, recuerdo esa mañana en que me prestaste tu cama con una tú supuestamente dormida. Mañana en que te mordí el labio. Mañana en que te encontré cuando el cielo aun era obscuro sentada en el piso de tu estación del metro. Porque es tuya. Y así será aunque quiera olvidar. Porque olvidar lo que quieres es más complicado que recordar lo que necesitas.
Caminar, respirar, hacer nada. Eras perfecta. ¿Qué mierda me pasó a mí? ¿Cómo es que no puedo reconocer el mejor camino?. Lo mejor eras tú. Perdón.
No te enviaré éste escrito aunque sé puedo hacer que lo leas si me entra en gana. No. Esto es para mí, para que yo lo saque. No es para abrir un escozor en tu garganta, meter una basura en tu ojo o una piedra en tus zapatos.
Se acabó el vino, vivamos en carmín. Seamos nada, moriremos lejos. Yo me iré primero.
| Creado con IA |
Comentarios
Publicar un comentario