L.C.E.V.
¡Ya, por fin, le he terminado! Y ahora quiero verte otra vez. Sabiendo de tu boca que no eras muy asidua a la lectura me retumba en la cabeza la posibilidad de que hayas ignorado las fechas accidentales en las que acontece todo esto y lo nuestro pequeño enorme acontecido entonces. Existiendo la posibilidad del si tanto como la del no me entra pasión de ti dentro de todo esto: termina donde me dejaste. Quiero saber todo... todo de todo y que preguntes y me regales respuestas de cosas que nunca me atrevería a preguntar, que me abraces y me digas algo lindo, eso que no te sale muy bien, o que al menos no es del estilo convencional, porque toda tú nunca me pareciste convencional, al menos no entonces, ese fue el motivo del que me rebosara de sensaciones indescriptibles cuando te tenía o creí tenerte. Hoy me niego a la posibilidad de encontrarte como alguien común. Estábamos los dos tan convencidos de tu extrañeza que me resisto defendiéndote contra la idea de que solo eras un tipo de común...