¿Opciones?
En menos de un mes he sentido tanto miedo al rechazo, lo he reconocido tanto en mí, de ti, que me siento deteriorado y triste. Débil. Cuando uno empieza a querer baja las defensas, porque ya no busca defenderse, se piensa que ya no hace falta. Ojalá que fuera siempre así. Gracias. No te pedí hacer juntos una cena de fin de año de la empresa porque pensé que me dirías que no. No te pedí llevar el mismo calzado porque pensé que me dirías que no. No pensé que pedirte pasar navidad y año nuevo porque pensé que me dirías que no. No te pedí volver porque, adivina, ya daba por hecho la respuesta. Comencé a salir con María apenas tres días después de ese corte de llamada tras el "por qué pobrecita". Desde el inicio le dije que acababa de terminar una relación de casi un año, y que estaba vulnerable. Sin contar los pormenores le fui honesta mencionando los ires y venires y mi cariño diario que seguía próspero y presente. Acepto aceptando que como tal no tendría un lugar porque en cu...