Me lo contó un sueño
Amo ese recuerdo tuyo. Te amo y te quiero todavía. No del mismo modo pero sí en cantidad. Me he ido resignado a muchas cosas, no significa que no te ambicione para mí todavía. Tampoco significa que piense en esa posibilidad de que pueda pasar. Todo esto me lo contó un sueño y ha sido de los mejores que he tenido en los últimos años. Todo comenzaba por esa obsesión mía de ti. De cómo te buscaba y ya no estabas en esos lugares donde habías dejado rastro. Lugares donde dejaste en evidencia que estuviste pero no volverías a estar, o donde al menos no te permites que se sepa estuviste. Siempre he estado detrás de ti, si frente a alguien no lo he aceptado es únicamente frente a ti. Fue extraño pero familiar. Me sorprendió en general. La calidez. La tranquilidad. Venía en el colectivo y me las arreglé para saber tu ubicación por algún medio electrónico pues tú desaparición sigilosa de elefante me dejaron ansiedades en el pecho, la boca y las manos. Esas cosas de localizar gente y...