Mañana nunca será ayer
Fotografía: Una Cereza Perdida Ayer te vi. Brinque cuando me miraste y tú sin saber siquiera que era lo que me ocurría ni el motivo de mi nerviosismo. De una tal Gisele te disfrazaste. Cuando viste mi rostro en el reconociste lo que soy para ti: nada. Me sentí muy excitado durante toda tu estancia. Una fisionomía similar a la tuya pero lejos de ser igual. Cabello más largo, más curvilíneo, igual de maltratado, igual de sencilla en toda su complejidad interna. Ojos que dibujaban felicidad detrás de los infaltables espejuelos. Eso sí, de brazos doblemente velludos a la comparación. Sonreía dulcemente, de amabilidad cortante, de esa que poca gente posee, que da calidez y bloquea cualquier tipo de relación. Veinticuatro, dedicada a las artes visuales. Al menos ella no vivía reprimida. Acompañada de un tipejo con el cual reía con simpleza de los chistes comunes que causan gracia mas por lo gastados que están que por cualquier otro motivo. El interesado era él, y tú otra tú solo l...