L.C.E.V.



¡Ya, por fin, le he terminado! Y ahora quiero verte otra vez.

Sabiendo de tu boca que no eras muy asidua a la lectura me retumba en la cabeza la posibilidad de que hayas ignorado las fechas accidentales en las que acontece todo esto y lo nuestro pequeño enorme acontecido entonces. Existiendo la posibilidad del si tanto como la del no me entra pasión de ti dentro de todo esto: termina donde me dejaste.

Quiero saber todo... todo de todo y que preguntes y me regales respuestas de cosas que nunca me atrevería a preguntar, que me abraces y me digas algo lindo, eso que no te sale muy bien, o que al menos no es del estilo convencional, porque toda tú nunca me pareciste convencional, al menos no entonces, ese fue el motivo del que me rebosara de sensaciones indescriptibles cuando te tenía o creí tenerte. Hoy me niego a la posibilidad de encontrarte como alguien común. Estábamos los dos tan convencidos de tu extrañeza que me resisto defendiéndote contra la idea de que solo eras un tipo de común distribuida en pocas cantidades dentro de generaciones y lugares, pero que en punto sin el titulo de único que no pienso arrebatarte pues, ¿cómo hube YO, yo que soy como soy haber podido enamorarme de un ser con poco sentido y carente de singularidad? No, eso no, antes un disparo mortal.

He encontrado sin buscar retazos de toda tú por todas partes, tanto así que le encontré gusto a cualquiera en la que notara similitudes a tu fisionomía, y seamos sinceros que sabemos los dos que viéndote por ese lado eres poco atractiva. Eso se dice ahora que ha pasado tanto y al unisonó tan nada puesto que existe en mi un recuerdo, uno que aparece como flashazo alguna vez por mes, ¡KLAPSH!... hermosa, irradiando belleza con un brillo inigualable, de color formado de la mezcla de todos los morados y todos los azules o tal vez solo del magenta y el cian. Fue cuando sobre la cama, la melena suelta, como me gustaba y como nunca lo dejabas, apoyando la cabeza sobre tu muñeca  izquierda solo para verme mejor cuando flexione las piernas para modificar el ruido que fluía por el piso. Entonces paso. Como esas escenas en las que un mortal es tocado por una divinidad poderosamente tranquilizadora. ¿Recuerdas como me fue imposible no lanzarme sobre tu figura que desprendía chispas dignas de la deidad principal de cualquier religión y región del universo? Seguro que hasta en el más remoto rincón del finito negro-azul interestelar los todopoderosos  deslumbran del mismo modo.

Sí, el libro de la película. Pedir autorización para acceder no es tan complicado o... ¿sí? Me dejo mucho en claro, al mismo tiempo me desenamore de ella que al final no resultó tan "ella". Pensé de lo lindo y sentí lo brutal. Tantos datos importantes del autor en el libro que no se ve en los fotogramas, le quita la propiedad, no se ve su identidad, me parece grosería. Que, bueno, también de eso no en completud, o eso decía en los agradecimientos. Indice (si, sin acento) que sería aun más crudo y violento. Ojala hubiera matado sádicamente a la tonta de su mujer al no dejar que el mundo descubriera las atrocidades claustrofóbicas del buen John

 Y entonces ¿Qué del todo tan poco?
¿Existe la imposible fantasía y la magia? De ser posible ¿Existe aquí?

Ven, ven y encuéntrame que siempre hice lo posible porque me encontraras en una casualidad fingida. No es nada, eres tú, y yo soy poco. Que todo esto no busca ritmo y aun menos control. Se me fue tu sonido de la memoria y quiero recuperar.

Hay veces que pienso que cuando escribo para nadie y con nadie siento me masturbo al no tener esa reciprocidad que si fue contigo. También tuve quien me diera esa mano que me complacía y lo hacía muy bien pero se fue... igualmente. Supongo que se harto de mis amores que tienden a la tragedia. Se largo con un simplón que si tenía entre sus extremidades delanteras la capacidad de ofrecer seguridad y estabilidad. Sé muy bien que le peso dejarme de letras, estuve muy consciente de que fui su vicio letritico. En ella aparecía mi cruz que tiene forma de "M". Y me la voy a poner, espero en menos de un mes en la nuca. Ya es mucho y aparecen continuamente, frecuentemente y todos esos otros mentes  que significan repetición. 

Me llevaron una Mora negrita en noviembre de la docena pasada y me encontré a un Munk mojado de cloro hace unos tres o cuatro meses, ya no recuerdo bien, Mozka se me fue por las mismas fechas que Morita. Tungas, Gorda, Lilith que no contiene la M-aldición es la que no me abandona, sin duda mi consentida. Es a ella, la que alguna vez hicimos tuya a la que le encuentro mucho de ti, me la pienso muy como tú. Así serias si vivieras en completud la infeliz felinidad me gusta creer.

"Flamable" no existe, así que tu explicación es errónea. Tal vez la palabra así nos ha llegado por gringadas. Pero no es tan malo, me gusta usar mal las palabras e inventarme algunas pues hay cosas que simplemente no se pueden explicar con este idioma que sigue en evolución, una que más que eso parece involucionar por esos los encargados de aprobar y modificar la lengua a favor de los torpes y los "cultos" que se ponen en ridículo inventando bisílabos blasfemos. ¿A dónde irá a parar el país con un rector de la universidad representativa del la nación tal como ese? De menos te llevó nuevamente a mi cabeza. Ése y bastantes otros mas, fue tan poco todo pero de alguna manera que pareciera era obligándome te encontraba por doquier, eso lo hago tontamente bien, buscar donde no hay es maestría mía.

En cantidades mayores en mis salidas siento posibilidades de coincidir y me he puesto nervioso. Otras menos pero variadas me ha parecido verte de espaldas, sentada abrazándote las piernas como esa temprana en el metro que es tuyo y me ha producido un latir del sistema sanguíneo que preocupan. Te he observado tímidamente y otras muy retador como para hallarte en la mirada y poner la mía para que se batan en una batalla donde seguro resultaría perdiendo solo quedándome el consuelo de haber logrado con mi presencia tan pesada en el aire hacer que te volvieras hacia mí. Y es que no se qué haría si te encontrara por ahí o allá. Desconozco cuál sería mi modo de actuar y es que todo fue tan a puerta cerrada, una pasión de prisión que... bueno, ¿Entiendes? Sumado al hecho de que la conclusión fue para mí una primera parte, algo que no había finalizado, quedado sin clausura o simplemente dejado pospuesto por falta de interés o qué sé yo que otro motivo. Soy una bestia muy impulsiva que se deja llevar por cualquier seducción, placer, martirio y reencontrándote sé que me encontraré ante un vicio al que no podré negarme a saborear y me da miedo. Ya todo está bien guardado pero sé que tienes la combinación para abrir mi caja torácica.

Estoy clausurando todas las puertas que me llevaban por pasillos donde me esperaban brazos, labios y piernas dispuestas a recibirme con bienvenidas que el solitario vería como sueño incansable. Hoy me pregunté el porqué del que esté haciendo tal cosa, siempre me ha gustado tener calor de cuerpo ajeno que me sirva de refugio cuando así lo necesité. Todas ellas ya no están y la que está por condición se está yendo de a poco y no me duele, solo me molesta. Un yo sin mujeres tal vez no podría ser reconocido para cualquiera que me conozca la cuenta ya perdida. De todos estos años han sido pocos los diarios sin tener alguna caricia de cualquier chica. Me encuentro como buscando sin muchas ganas de buscar, no lo hago intencionalmente, es cosa que hago de costumbre, casi necesidad, casi como el hacerme chistecitos de los ordinarios cuando en la calle, casi como escribir.

Percibo se me está terminando la seda para continuar con las marañas. En su lugar otro hilo de un material más grueso, resistente y atractivo a la vista de los demás. Posiblemente solo haya ocurrido lo mismo que con el terciopelo: pasó de moda y a consecuencia un nuevo material de textura y color diferente apareció para formar novedosos textiles que a su vez formarían algún desconocido disfraz. Hoy quiero hacerte un bonito y estorboso gorro que uses una noche de viernes.

Tú sola, invocada en palabras provenientes de mi garganta eres la pesadez de unas y el tumor benigno que me encuentran otras muy decididas a extirparte de mi alma.

No me está gustando mi vida, bueno la vida que depende de mí está bien, es la sección ya necrótica la que se ha comido mi brazo derecho anunciador de la libertad y la rebeldía la que siempre me caracterizado de la cual carezco hoy que me genera infelicidades diarias. Quiero querer y ser querido, deseo soñar y desesperarme de una una  nada más. Quiero una nena que me aliviane el corazón. Una que si me importe y por la cual pueda responder loca y positivamente cuando me solicite vivir juntos o tener una Susana color magenta con cabello turquesa y los ojos oscuros. Quiero volver a la locura de la presencia y al vació inconsolable de la ausencia.

Soy una novedad adorable y adictiva como durazno recién cortado. Después de ser novedad me miran como pasa: dulce, nutritivo y sin gracia. Nunca soy poco, superior a ello me desbordo sobre el vaso que implora su explosión. El colmo contradictorio del músico sordo y el lector ciego se mezclan en mis adentros con mi incapacitado supercapaz. Estas entre las pocas cosas que me han sido negadas y que no he conseguido. Me han dicho que siempre hago lo que quiero como me antoja y que siempre me funciona, tienen algo de razón. Molestoso es que las cosas que realmente he querido para mí no solo para el momento en que nacen como capricho sino para que trasciendan y me modifiquen cada mañana después del séptimo día son las que se extravían o decidan extraviarse de mí.

Nos dijimos muy pocas cosas y de esas tengo recuerdo nulo. Debiste haber notado algunas así como yo hice de algunas de ti. Te oculté tanto que incluso ahora quiero callar. Me idee unas cosas para intentar controlarte, para hacerme el interesante o nada mas para nomas. No creo haberte mentido de voz y mucho menos con mi cuerpo que note un día dejo de ser de mi propiedad al notar tu nombre por cualquier rincón que se presentaba en sensación de escozor cuando no estaba en contacto con tu otro cuerpo, el nato de ti. Mis mejores herramientas siempre han sido mi decir que más que decir oculta y mis silencios que no mienten  y que de escucharse herirían. No estoy bien seguro pero creo que hay mentiras en mi vida que incluso yo he terminado por creer. Tal vez soy mitómano. He dejado de hacerlo con la frecuencia y tamaño de invención antiguas, ya casi ni suceden. Mejor (¿?) que eso, ya no recuerdo la ultima.

Quiero gritarte mis cosas que no puedo escribir, quiero que me obligues a pronunciarlas y quiero saberte toda. Que de esto no voy de nada pero si resulta lo que sea estará poco menos que perfecto. Tú dices y yo espero, pero ni quiero esperar nada cerca de mucho, preferible un nunca que no me deje como esposa de militar.

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