Incoincidencia

Buenas salenas cronopia cronopia de alma estropajosa, ¿que malvenidas dudas le trae el nuevo marchito sol?, yo por aquí pasando pisando blando el blanco esponjado. No es coincidencia haberla encontrado pero si gusto, ¿es compartido o solo incomodidad inevitable?. Me da gusto verla caminando pese a que no tengo conciencia del estado interno de sus finos pies.

Este sendero fue planificado y construido a manera de balcón para observar el paisaje erigido con nuestros imaginares ¿lo sabia usted?. Si, si, sé que se lleno de maleza verde y que esa asimisma cubrióse de bichos y también que las extremidades muertas de arboles regadas están por doquier, si, tampoco le culpo de ponerse zapatitos e irse donde lo asfaltado. Yo pensé que quería ver las hojas crepitar para pasar encima de ellas descalzos y tomados de los labios.

Fotografia por: Miguel y Vicky

Yo vengo por aquí casi a diario, ¿cada cuando anda por estos rumbos?. Yo vengo aun mientras llueve, no me molesta humedecerme o chorrear si andando ando. Parece que en horarios no coincidimos, ¿sera que nos podamos encontrar nuevamente? ¿quisiera que volviéramos a encontrarnos? ¿me evitaría?. ¿Siempre viene sola?, yo en una o dos ocasiones he venido acompañado pero regularmente soy solo yo.

Claro, claro que no es un sitio exclusivo nuestro, yo siempre dejé que pasara la gente y que llegara a saludarnos si querían, después de todo y a pesar de los escombros que dejó la guerra es un sendero hermoso y no se le puede privar al universo de algo de lo que en parte es propietario.

Se descuido, pero yo no debí ser el único al que le correspondía dar mantenimiento, si también le gustaba andar por aquí le tocaba su parte señorita. Usted se dedico a quedarse sentadita observando como las demás personas le sacaban provecho a nuestro anden con desperdicios desperdigados y  usted no recogió nunca siquiera alguna ramita por insignificante que fuera, mas en cambio yo si lo hacia, si algo no pude hacer fue levantar ese tronco enorme, el que siempre teníamos que brincar cuando recorríamos el sendero, si, con ese no pude, necesitaba su ayuda, su fuerza... su apoyo. 

La otra noche me pareció verte, creí que me veías llegar y te escondiste tras unos arbustos, pretendiendo que no te notaba, te quedaste inmóvil atenta a mis movimientos, que estuviera parado observando fijamente en tu dirección no importo, te convenciste de que no me di cuenta de tu presencia. Esta bien, tienes razón, tal vez no estabas, tal vez fue alguna otra persona y yo quería verte, te imaginaba en cualquier sitio, deseaba tu presencia cerca de la mía. 

Tengo que irme, es grato reencontrarte por aquí. Yo vengo diario, así cuando tengas interés es mas probable que puedas encontrarme. ¿Notaste que tiene mejor aspecto pese a que se siente un frió desagradable por la noche y bochorno de día? Soy bueno remodelando, tengo buen gusto. También tengo el alma vacía. La completud llegara después, paso a paso, poco a poco. Los pasos grandes llevan a precipicios sin fondo y los pequeños a colinas donde el sol nunca se pone rojo. 

Cuídate. Tengo el mismo número por si te interesa concretar una cita... digo, no es necesario.

Y entonces se alejó, cruzó la avenida hacia el parabus, abordó y dio play al reproductor mp3. Nunca volvió la mirada. Siempre sintió nostalgia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Screams in silence

5:40 vas a rendir

El viento entre tú y yo