Debería estar haciendo tarea. Algunas lecturas, algunas cosas que ya he hecho antes. Algunas ideas a complementar que he pensado hace un par de años pero esas reglas de entrega, las imposiciones no me hacen funcionar correctamente y me apena. Llevo rato sin escribir nada, he escapado del blog, en parte también es que platiqué con algunas personas de lo que me acontecía y aunque no es tan como quiero ayuda bastante.
Llevo mucho rato queriendo música nueva, que me mueva, que sí sienta y que me haga repetir una y otra vez la misma pista. Las canciones del pasado de los múltiples idiomas y ritmos que escucho hoy no bastan, en realidad llevan bastante tiempo sin bastar. No es solo eso, es la gente. Soy yo.
He cambiado de casa, dos veces, me he puesto un golpe que amerito Rx y un Tx de un mes que aun así no termino por aliviar por completo el malestar, ya es mínimo, no es para tanto.
Hoy abrí el blog y vi mis estadisticas, en especial una que tiene bastantes visitas. El blog se monetiza. Se ha descuidado mucho tiempo, eso es real. Hubo una entrada que recibió muchas visitas en los últimos tiempos y me di cuenta que era por el atractivo del titulo, que seguro que algunos intesantes buscaron creyendo que encontrarían algo intelectual. Quizá es el titulo acompañado de la imagen. Porque tengo esa habilidad de decir con los dedos unas cuantas palabras que juntas dicen poco más de lo que uno quiere decir de sí mismo y es que no es suerte, es que la catarsis nos lleva ahí por ese camino y medios que desebocan en varias verdades. Cada que uno dice algo van de fondo muchas cosas. El que quiere esconder es el que más se evidencia.
También consideré irme del estado, a otros, por trabajo, no está del todo pausado sino en espera.
La necesidad de hacer más para ganar dinero como reconocimiento de lo que puedo aportar. Dar mucho de ti, dar tu esencia y recibir después no sé qué no sé cuándo, pero dar sin interés intrínseco, sabiendo que será una consecuencia positiva.
Ya tengo 31 años y me siento estancado, imagino es la crisis de la edad. Quiero mucho y siento merecer pero no estar listo para tenerlo entre manos. Es en parte algo de sentirme digno, hasta digno de mí, porque tengo debilidades, muchas muy evidentes. Pero trato de tener los brazos abiertos y los labios poco más cautelosos pero siempre diciendo lo que tengo qué.
Tengo miedo y coraje, dudas y decepciones con las que vivo a diario. Tengo personas que extraño, que necesito. Actos de los que me arrepiento y, aunque no me pesan del todo sé que estuvo mal. Algunas ya no tienen forma de corregirse. Hay una canción de un hoy mediocre compositor al que se le ha acusado de plagio: tiene una canción que dice;
Comentarios
Publicar un comentario