"M" como inicial de Ronn y de Cocaina tanto como de SIDA

Hoy terminé de ver la única película que me dejaste. Porque entendías ese amor por el arte, por la rebeldía, la revolución y tus ganas de ser más...

Estábamos recostados en ese improviso como de sala, como de comedor, como de que fungía para muchas cosas ese espacio de 4x4, en esa cama de una noche sobre un tapete, sobre esa cama de mi hija cuando cansados ese Septiembre en que comenzamos a formalizar, como esa área de trabajo para trabajar con tus fresas sobre postizos falsos de yeso. Como cuando usaste esos leggins rojos color navidad que te hacían lucir tus nalgas de durazno tierno cuando te pusiste sobre tus rodillas para cambiar el CD de la serie que convertíamos en maratón y a la que presté tan poca atención porque, eras tú y tenía que gozarte. Te lo hice. Porque no podía no hacértelo. "Su delgadez produce que yo prefiera La Paz en esta noche". Pero no era una paz porque sí, era una paz después de nervios erizados y tu humedad, La Paz era después de la desmesura, de nuestro cariño. Te amaba... sé que siempre lo supiste. Hice mal muchas cosas, menos dejarte en evidencia mi enamoramiento y perdición por tu mente más que por tu pechos perfectos y tu cintura que rodeaba con una mano. 

Pero no fue esa vez, o quizá sí. Ahora que lo medito no veo dos recuerdo en que en uno la pequeña maratón y en la otra la película. 

Compartimos tan poco y tan eufórico. Tan de ese libro que jamás me devolviste. En el fondo sabía que sería muy tuyo porque nos describía en un mucho, en un casi todo, en un añejo, en un pasado de madera y adobe, de medicina y de un escritor mediocre, como su hubiéramos nacido 100 años atrás. Te lo quedaste, amenazaste con no devolverlo, lo cumpliste y hoy quisiera que ese libro tenga una pasta decente que envuelva esos recuerdos de los que ya no estoy seguro de haberte dejado con las uñas al rasguñar tu mente... las memorias... tu corazón y un deseo mío de que sientas que yo era tu amor y lo demás era una vida que te planearon sin tu consentimiento... quizá piel y letras color oro.

Pero terminé la película y debo decir gracias. La verdad es que en las situaciones hay que admitir que es sensibilidad a la misma y a las memorias, pero todo bien en mi critica cinematográfica que no sé discernir realmente si fiel y realista o solo nostalgía: Los personajes se vuelven entrañables aunque son muy pocos. Es de esas películas de bajo presupuesto que hacen las cosas muy bien. Tan de bajo presupuesto para encontrarla en el servicio de streaming de donde le pude visualizar. La selección musical muy acorde. Como cuando tarando para Pulp Fiction, pero esas ya son palabras realmente mayores y no quiero entrar en detalle de esa selección maestra. Hay un toque de anarquismo, de justicia, de un antisistema que me ganó a mí por más años de los que te apasionó a ti. En algún momento caiste en una realidad que yo no vi, y es que "de amor no se vive", dicen. Nosotros nos íbamos a morir y no de hambre, sino de la misma dureza en que tomábamos nuestro romance. 

!Te amo!

Y no es que lo venga a decir como una obsesión actual, no es como que lo diga como una obsesión de ayer. Es que es esa sensación de reto que comprendí mucho después y que dos muchos después más casi reclamaste como un "¿por qué no hiciste todo eso cuando estabas conmigo?". Estaba dispuesto a dártelo todo pero, también estaba muy necesitado de comprensión y apoyo y en ese rubro te mantuviste a raya, como la vuelta anterior en que no entendiste mi distanciamiento por ti y acabaste con "el Suárez". Lo expliqué años después y creo que todo fue comprensible. Quizá si mejoro, si nos encontramos, si vuelve todo (que no espero nada de todo, pero entenderías si existiera) y me dejaras explicar, sabrías que de todo el mucho y mínimo solo fue amor máximo... o eso sigo creyendo.

Continuando: La película dice poco de las personas pero un bastante de la ideología de uno y de la atmósfera que se crea, de una perspectiva rígida que tras una necesidad tremenda recae en la hipocresía que realmente no lo es, sino un cambio de visualización. Tiene una bandera roja claramente. Tiene un odio y tiene dos amores. Una injusticia y varios abusos. 

Dallas Buyers Club.

Esto no es una reseña ni una carta de amor. Es la sensación. Es una una necesidad. ¿Hace cuánto que no escribo en el blog? ¿Seis meses? Ya no sé y no importa, pero imploto cada cierto periodo indescifrable por estadistica y cuando eso pasa necesito hacer esto y en el catalogo apareció tu película de drogadictos y de enfermos de virus venero, narcotraficantes y homófonos reivindicados. 

Tu nombre es el de mi hija. 



[...]es una película biográfica estadounidense de 2013 dirigida por Jean-Marc Vallée y protagonizada por Matthew McConaugheyJared LetoJennifer Garner y Steve Zahn. La cinta está basada en la vida de Ron Woodroof, quien en 1992 fue objeto de un extenso reportaje escrito por el periodista Bill Minutaglio para The Dallas Morning News. Debutó en el Festival de Cine de Toronto el 7 de septiembre de 2013 y llegó a los cines estadounidenses el 1 de noviembre del mismo año. *














Está en Claro Vídeo.

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