Tlatelolco 02
Ya tiene mucho que no ondea una bandera o una estrella escarlata por entre estos dedos pero tampoco significa que no existan o que se haya apagado o cansado el puño cerrado. En una sociedad tan absorbente, tan consumista y con un sistema laboral tan explotador a uno ya ni le queda tiempo para ser de izquierda, de una activa. Ahora mi revolución se ha recluido a likes y shares y lo típico de boca en boca, no es gusto propio. Como saben muchos me hice de una hija a la que le dedico mi descanso y la cual aveces no me permite nada que no sea ella, ella y el cansancio porque aveces tampoco estoy muy al cien cuando me visita.
Ocasionalmente estoy presente en marchas o mitines pero es más por accidente, como ayer que frente en Sto. Domingo estaban dos puñados de personas y un autobús en apoyo a los maestros. Esos dos puñados de personas eran superados 2 a 1 por los azules que se apresuraron a llegar al lugar en camionetas atiborradas de escudos y cascos. Casos similares me pasan una o dos veces al mes, vivo y trabajo por la zona centro, entonces ya es natural ver mares o ríos o charcos de gente exigiendo lo que ellos piensan les corresponde por derecho. Nunca estoy en contra, siempre apoyo todas las causas mientras sean justas.
Entonces, como decía, se me imposibilita salir a andar hombro con hombro con los afectados. Eso aveces me hace sentir culpable y obsoleto. El pasado aniversario de la persecución y asesinato de los estudiantes ni en un estado mi Facebook se les dedico mención alguna, salvo un meme de humor ácido que me provoco una sonrisa silenciosa como murmullo, y así se fue todo el día, sin siquiera estar informado de cómo había ido la jornada respecto a las diferentes movilizaciones a lo largo y ancho del país. Como única evidencia y recordatorio del evento nacional resultante fue ver las múltiples estaciones del metrobús blindadas protegidas del contingente que como sabemos realmente nunca es del contingente real de quienes se protegen las propiedades privadas y públicas.
El mejor recuerdo que me trajo la fecha trágica me llego por la noche cuando iba de camino para con mi padre a cenar cuando una madre que muy de comienzo me pareció absurda me sorprendió: Iba con una joven, en apariencia su hija, la hija en realidad algo menos que una joven que cuando más se le podían calcular 15 años. La señorita preguntó el porqué del que los establecimientos que corren por Puente de Alvarado se encontraran con una valla alta que no permitía ni verlos. La madre respondió que era a causa de la movilización de los estudiantes, entonces comencé con la molestia que se siente cuando escuchas a alguien diciendo incoherencias. Comencé a amargarme la garganta, atragantarme con improperios, a sentir ardor. Después complementó y yo me sorprendí con las palabras. "Pero los estudiantes no hacen los destrozos ¿Qué sentido tendría? ¡Ninguno! Ellos no son, son otras personas que envía el gobierno para hacer quedar mal a los estudiantes que hoy se reunieron para recordar a los estudiantes que lucharon por todos nosotros y por ti".
Entonces descansé, entonces me sentí algo menos intranquilo sabiendo que hay una flama roja que se marchita mientras otras más nacen.
Sonreí.

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