Veras llover
La situación es complicada, así quisimos los dos.
Ninguno supo dar lo mejor de sí en el momento oportuno, en el adecuado, en ese en que pudiéramos concordar. Así fue como se echo a perder.
Creamos un mundo de los dos, de los dos donde siempre intervino alguien que la contra-parte nunca quiso invitar. Un alguien incomodo que no llegaba con su "traje" más que con su "me llevo". Yo te dí. Hoy tú me das. Yo me cansé. Tú ya te quieres ir. Es natural te he dicho, raro sería no ser así. Faltó coincidir. Dimos el todo por el todo, por nuestro todo que en ese momento pensamos era el otro.
Somos algo, tampoco es que seamos nada, es que hoy tampoco estamos situados en el mismo lugar. Hoy seguimos sin ser lo mismo, sin ser uno. Uno es la parte que requiere el otro, porque necesita ser completado, porque no sabe ser por sí mismo lo que quiere ser...no hemos podido. Necesitamos... nos necesitamos, de esa necesidad que comienza a ser enfermiza y deprimente, algo avergonzante.
Todos necesitamos de alguien, el ser humano no sabe estar sólo, sI lo sabe ser entonces es que ha llegado a un punto de iluminación dificilísimo. Yo no sé ser y me he esforzado mucho. He querido estar para mí y sólo eso, hoy eso ya no es posible pero ahora mi meta es poder estar bien sólo yo y mi hija. No es que quiera estar sólo, tampoco malinterpretes, es que no se debe necesitar a nadie que no te necesite para vivir. ¿Me explico? Sí, debemos poder ser felices y compartir la felicidad que uno ya posee, no se debe buscar en otro. Detalles de existencialismo se pueden agregar para no terminar un monólogo que poco caso tiene aunque pudiera ser interesante dedicarle el tiempo al debate cuando las próximas cervezas.
Por eso te pedía estuvieras sola. No es que diga que yo lo haga, yo sólo lo intente y sé lo poco soportable que es, sé como te sientes, yo estuve en un lugar aun más solitario que tú. Y aprendí a ser un poco mejor, no mejor para alguien, mejor para mí, para sentirme bien en ciertos momentos en que no lo estaba. Aprendí a sacar provecho a la tristeza, a la depresión. No soy nada, no aprendí mucho pero sin duda avance en esa área. Imagina cómo es que fui en esos tiempos en que puedo asegurar estaba mucho peor. Es mi cabeza, sabes está mal.
La necesidad es lo que nos hace estar mal y estar juntos, ser peores, no avanzar, como mayor detalle es que si avanzamos dejamos al otro atrás, aun lado, adelante, no sé, pero ya no se podrá caminar de costado, uno con otro, mano a mano. Estamos en un punto critico donde ya no podremos volver, y eso que se han cruzado muchos limites.
Tengo miedo, lo acepto, parte de ese miedo me hace escribir aquí, parte de lo opuesto me hace no pedir disculpas porque además de que sabes rara vez lo hago no creo ser el culpable ni creo que merezcas recibirlas ni yo tu absolución.
Dependo de ti en muchos modos, ya te los he explicado bastante el último bimestre, trimestre quizá. No me apena decir que te necesito. Tampoco estoy dispuesto dejar que sigan pasando por alto todas esas cosas que me molestan, que siempre me han molestado y que como recién dije han deteriorado la relación hoy y siempre. Así es. Desconfianza es.
Podrás decir y discutir acerca de lo que yo hice o hago pero ese no es el caso y aunque lo sea no es la solución. No es que yo crea o quiera que confíes en mí, no, no, tampoco, soy realista y veo las circunstancias y no las encuentro nada sencillas. Lo siento, no puedo dar, no puedo dar sin que yo vuelva a confiar. Eso se acabo, extender la mano para alcanzar otra se termino. Lo siento por los dos. Tampoco es que sea pesimista, es que soy realista. Digo que es difícil y más que eso, en realidad lo veo poco menos que improbable. Sabes que tenemos muchas cosas en contra comenzando por la actitud de cada uno así como la poca tolerancia que hoy existe.
Estamos en la cornisa, puedes caer o lanzarte, puedo lanzarme o puedes empujarme.
¿Has estado sentada al borde de una nada, de una caída de la que no te podrás levantar?
Probemos.

Comentarios
Publicar un comentario