Interminable
No soy mala persona, soy buen amante pero pésima pareja. Soy tan macho como me educo García Márquez. Necesito una mujer como algunas que menciona en sus novelas, yo creo ser una mala copia de alguno de sus personajes masculinos pero créanme que nunca ha sido voluntario, de nacimiento vengo con una espora de esos hombres que diseña en esas épocas donde cuentan las historias el amor significaba únicamente amor y tan solo eso.
Todo es abandono, corajes, maldiciones, reproches y besos inevitables, caricias anheladas, recuerdos rememorados a diario. No es que lo quiera así, es que así lo provoca siempre ella y yo colaboro gustosa y adoloridamente enamorado. Tampoco es que ya sean muchas veces, de esos sentires llevo bien la cuenta. Han habido mas de los que realmente cuentan pero no los tomo tan serios porque a esos no se les dio la oportunidad de ocurrir tal cual y solo se les dejo ser un romance trágico donde solo quedaron ganas con pena e impotencia. Lo peor de estos últimos es que se quedan pendientes flotando entre los ojos y la nuca y cuando hay un reencuentro los sentimientos ya marchitos comienzan a florecer nuevamente y si uno no escapa pronto poniendo fin al libro se pueden ver a la vuelta de los años que un próximo sera escrito con los mismos malos actores y todo para el mismo desenlace que realmente nunca termina.
¿Dónde están mis corazones rotos? ¿Alguien los puede ver? ¿ Alguien recogió los retazos del mio que desperdigamos por la ciudad húmeda y gris?
No soy buen escritor de libros de vida, ni de la mía ni de la de mis alguienes mas. Un libro, un arete, una cadena, documentos hacen de hilo transparente que atan las muñecas, los labios y lo mas fatídico: la mente. Seguramente si un observador muy ocurrente escribiera una de mis historias importantes podría generar fortuna, o no lo sé, tal vez sea todo fracaso pues no dudo que ya existan cuentitos iguales publicados por todo el universo.
Quiero finales de capitulo para permitir que se escriban los siguientes. He pretendido la culminación de todos y cuando los pienso finalizados ellas retoman comenzando con mayúscula resaltada en rojo pero solo escriben una linea esperando yo prosiga sin conclusión aparente, desean estar en mis escritos una y otra vez mencionando deseos y quereres de ellas pero sin que sepa para que y aun peor, ellas están en el mismo desconocimiento. ¿Por qué primero no se dan resolución para decirme que tienen que ofrecer y así yo decir en donde es que puedo corresponder? Si yo pregunto y no responden ¿cómo esperan que las deje para mi proseguir letritico. ¿Qué temen?
Saben encontrarme muy bien, saben incluso cuales son mis escondites, pueden hacer parecer que todo es casual pero todo lo planean y yo siempre ayudo a que les funcione, es que no puedo evadir mi mente y están conscientes de ello.
Sé muy bien que hay cosas que no son, pero las muchas otras si pasan y ahora tengo que tener cautela pues hay que dejarles espacio a que generen dudas por si les interesa respuesta pues antes tienen que darme unas. Juegos de singular y plural, juegos de lugares y objetos, un juego de decires que mas que decir ocultan. En este juego pocos me ganan, saben bien que leo donde no dice nada y que escribo donde menos parece se pueda recargar bolígrafo, que borro notas y recluyo textos, que me invento palabras y que desmiento las ya existentes.

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